AtrásEl consumo de alcohol

El consumo de Alcohol y el cáncer

La relación entre el riesgo de cáncer y la supervivencia

 

Captura de pantalla 2015-10-19 a la(s) 16.11.25De acuerdo con diversas publicaciones médicas, el consumo crónico de alcohol es una de las causas reconocidas en ciertos tipos de cáncer. Entre ellos se incluyen los cánceres de boca, garganta (faringe), caja de voz (laringe), esófago, hígado, colon y recto, mama y páncreas. Especialmente, cuando se consume el alcohol de forma crónica junto con el tabaco, el riesgo de padecer un cáncer se ve aumentado significativamente [1].

Más que el tipo de bebida alcohólica es la cantidad de alcohol lo que importa. El ingrediente activo que se encuentra en el alcohol es el etanol. Cuando se consume de forma crónica, el etanol puede conllevar la inflamación o la destrucción del tejido. Esta inflamación puede ser el primer paso a la aparición de cánceres (especialmente de hígado y esófago). El etanol también puede influir en los niveles de estrógenos en el cuerpo, lo que podría aumentar el riesgo de cánceres sensibles a los estrógenos como es el cáncer de mama ER-positivo [2] (receptor de estrógeno positivo).

De acuerdo con un estudio publicado recientemente por la revista American Journal of Public Health, la mayoría de las muertes por cáncer femenino atribuibles al alcohol fueron de cáncer de mama (entre el 56% y el 66%), mientras que las muertes por cánceres relacionadas con las vías respiratorias superiores y con el cáncer de esófago son más comunes entre los hombres ( entre el 53% y el 71%). [3]

Aunque existe una relación entre el consumo de alcohol y el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, la relación entre el consumo de alcohol y la supervivencia del cáncer no es tan evidente [4]. Cabe destacar que varios estudios sobre el cáncer de mama han demostrado que los bebedores moderados experimentaron un mejor estado cardiovascular y una mejora de la supervivencia global en comparación con los que no consumen alcohol; esto puede a su vez resultar confuso si se compara con datos extraídos de estudios previos de investigación [5]. Otros estudios no concluyeron vinculación alguna entre el consumo moderado de alcohol y la recurrencia del cáncer de mama. Esos mismos estudios concluyen que es poco probable que el hecho de consumir alcohol de forma moderada después de conocer el diagnóstico de cáncer de mama tenga un destacable efecto negativo en la supervivencia de las mujeres que sufren la enfermedad. [6,7]

Por otra parte, existe un estudio que afirma que la ingesta de ácido fólico podría reducir el riesgo de cáncer de mama causado por el consumo de alcohol. Pese ello, es necesario realizar más investigaciones y obtener nuevas conclusiones para revelar el verdadero vínculo entre el ácido fólico y la interrupción de alcohol. [8] Generalmente, y teniendo en cuenta los efectos del alcohol sobre la salud, se recomienda interrumpir o reducir la ingesta de alcohol mientras se esta sometido a un tratamiento contra el cáncer.

Interacción con el tratamiento

El alcohol puede interactuar con algunos tratamientos de quimioterapia de la misma manera otros medicamentos pueden interactuar entre sí. Siempre hable con su médico antes de ingerir alcohol si esta recibiendo algún tipo de tratamiento contra el cáncer.

Existen y se conocen algunos de los medicamentos de quimioterapia que tienen una interacción con el alcohol, por lo que en estos casos es fundamental no consumir alcohol mientras se esté tomando alguno de estos medicamentos. Este es el caso de la Procarbazina y la Lomustina. La Procarbazina es un fármaco de uso frecuente para el tratamiento de los linfomas de Hodgkin en niños y adultos jóvenes, algunos tipos de linfomas no Hodgkin y algunos tipos de tumores cerebrales. Por otra parte, la Lomustina, también llamada CCNU, es un fármaco de quimioterapia que se utiliza para el tratamiento de diversos tumores tales como el cáncer de mama, cáncer cervical, cáncer testicular, mieloma, cáncer de ovario, cáncer de riñón, cáncer de estómago, melanomas y tumores cerebrales [9,10].

El alcohol y el apetito

Algunos medicamentos de quimioterapia pueden hacerle sentirse enfermo y podrían reducir su apetito. Consumir pequeñas cantidades de alcohol podría aumentar de nuevo su apetito y ayudar a que se relaje, pero antes de empezar a consumir a alcohol durante el tratamiento debe consultarlo con su médico. Tenga también en cuenta que debido a la quimioterapia y el consiguiente cambio en el gusto, puede que el sabor del alcohol le resulte completamente diferente a lo que lo hacia antes. Además, si tiene dolor en la boca, podría tener una sensación de incomodidad cuando ingiera el alcohol.

Recomendaciones

Teniendo como base numerosos estudios sobre el alcohol y la quimioterapia, la Sociedad Americana del Cáncer recomienda no consumir alcohol durante el tratamiento a menos que su doctor esté de acuerdo con ello. Después del tratamiento del cáncer, las recomendaciones generales no recomiendan tomar más de una copa de alcohol al día en el caso de las mujeres, y no más de dos en el caso de los hombres. [11,12]

Referencias